viernes, 4 de abril de 2008

Carta abierta a Cristina

Fernando Peña

29.03.2008

Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país... Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada. Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro –mañana, por ejemplo– nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún “escándalo” o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó. Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un “¿qué hacés, sorete?” y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel. Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: “Chau, querido…”, enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él. De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: “Viva Cristina”… Cuántas ganas tengo de que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no. La saluda cordialmente,
Fernando Peña

jueves, 13 de marzo de 2008

Dar todo hasta que duela.

que gran frase que inmortalizo San Francisco de Asís.
DAR TODO HASTA QUE DUELA.
darse por completo sin medias tintas ni mezquindades.
Que diferente seria todo si cada uno diera todo, desinteresadamente.
Pero no la codicia, la avaricia y la sed de poder parece que van ganando.
Somos pocos los que queremos seguir en la lucha.
Esta lucha que va mas halla de naciones, presidentes y culturas.
Una lucha para salvar al hombre.
salvarlo de la mediocre y nefasta globalización, donde no hay cultura que valga ni ideales que seguir.
Salvar al hombre para que pueda descansar la vista viendo un bosque de araucarias y no un bosque de bancos internacionales.
Para que cada pequeño ser que llega al mundo lleno de ilusiones viva y concrete sus ilusiones y no termine flagelado por los golpes a no conseguir la propina en su cancha diaria.
Donde todos tengan la libertad de realizar sus sueños sin distinciones.
Donde todos dejen el maximo porque saben que hay otros atras que dejan todo por El.
Hay que empezar a luchar y seguir luchando hasta que no haya aliento, abriendo cabezas mostrando otras realidades, que esto que ven normal, dejen de verlo y entiendan que es destructivo, o acaso es casualidad las muertes en accidentes de transito, en robos, secuestros, stress laboral, mientras los poderosos se siguen robando nuestras mieles.
dejemos de mirar y empecemos a entender que es lo que pasa a nuestro alrededor.
Y solo dando todo hasta que duela, veremos soluciones.
los cerebros sin corazon quedan en solo ideas, los cerebros con corazon hacen obras.

jueves, 6 de marzo de 2008

Amar es dar: dar lo que tenemos y darnos a nosotros mismos.
Amar es servir a nuestro prójimo: Dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, alojar al que no tiene techo, curar al enfermo, defender al inocente, luchar por el orden justo para todos.
Amar es en un plano mas espiritual: enseñar al que no sabe, corregir fraternalmente al que yerra, y darle ejemplo con nuestra conducta.
Amar es ser compañero y hermano del otro: Hacerle sentir nuestra amistad, sintonizar con el, alegrarnos con sus alegrías y sufrir sus tristezas, adivinar sus necesidades y anticiparnos a sus deseos.
Amar es disponer de tiempo para nuestro hermano: interesarnos por sus problemas, permitirle que nos abra su alma y abrirle nosotros la nuestra.
Amar es obrar sin intereses mezquinos: y seguir dando aunque no nos digan gracias.
Amar es no herirnos: cuando nos hacen algún agravio o nos niegan alguna cortesía voluntariamente o involuntariamente.
Amar es hablar bien de nuestro hermano: y , antes juzgarlo con ecuanimidad, defenderlo de nuestros malos pensamientos y de las falsas interpretaciones de nuestros egoísmos.
Amar es disculpar: y echar lejos las acciones discutibles de nuestro prójimo.
Amar es tener paciencia: y soportar a todos, también a quienes tienen defectos distintos a los nuestros; tolerar incluso las intolerancias de los demás.
Amar es aceptar al prójimo: admitir que él esta y escomo es, mejor o peor que nosotros, con sus virtudes y sus fallas, su inmadurez de joven o su desgaste d e viejo, dejar que el sea el y, en todo caso, ayudarle a sacar ventaja de si mismo.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Fin de año

LLega fin de año.
y no es poco común escuchar los clasicos comentarios.
Que rapido que paso el año.
Que no llego con la plata a fin de año mas los regalos, y las vacaciones.
que el calor esta insoportable.
Y otra sarta de vanalidades, de las cuales la que mas se remonta es la de aquellas personas que hace siglos que uno no ve, y empiezan con los llamados melancolicos llenos de mentira para juntarse y recordar viejos e igual de mentirosos momentos pasados.
Y nadie se pone a pensar en la realidad del fin de año.
Cual es esta realidad, que es solo un dia mas como cualquier otro.
que solo por ser mortales y que necesitamos de un orden temporal es que esta asi dividido.
para que nuestras mentes, no colapsen porque necesitamos de los tiempos mortales.
pero al fin y al cabo esta es la realidad, es un dia mas como cualquier otro.
en donde unos se ponen melancolicos, o salen a buscar presas del sexo contrario para llevar a cabo un encuentro casual cxon el pretexto del año, otros pierden memoria por abuso de quimicos.
y otros los mas sufrientes siguen como siempre, sin un techo donde pasar estas FIESTAS, viendo como todo pasa sin poder cambiar las variables.
feliz año nuevo????????????.
para quienes??????????
Ojala el año nuevo no sea mas importante que la lucha por el bien comun que dia a dia tenemos que seguir construyendo.

lunes, 3 de diciembre de 2007


The Police- Bs-As- 2/12/07
INCREIBLE.
EVERY BREATH YOU TAKE
Every breath you take,
every move you make.
Every bond you break,
every step you take,
I'll be watching you.
Every single day,
every word you say,
every game you play,
every night you stay......
I`ll be watching you.
Oh can't you see you belong to me?
how my poor heart aches
with every breath you take.
Every vow you break,
every smile you fake,
every claim you stake......
I`ll be watching you
Since you've gone
I been lost without a trace,
I dream at night
I can only see your face
I look around
but it's you I can't replace
I feel so cold
and I long for your embrace
I keep crying baby,
baby, baby, baby,please....
Excelente. como si fueran los ochentas...

sábado, 24 de noviembre de 2007


NO WOMAN NO CRY
No, woman, no cry, no, woman, no cry;
No, woman, no cry, no, woman, no cry.
'Cause, 'cause, 'cause I remember when a we used to sit
In a government yard in Trenchtown,
Oba, obaserving the 'ypocrites, yeah!
Mingle with the good people we meet, yeah!
Good friends we have, oh, good friends we have lost
Along the way, yeah!
In this great future, you can't forget your past;
So dry your tears, I seh.
Yeah!No, woman, no cry, no, woman, no cry.
Eh, yeah!A little darlin', don't shed no tears:
No, woman, no cry.
Eh!Said, said, said
I remember when we used to sit
In the government yard in Trenchtown, yeah!
And then Georgie would make the fire lights,
I seh, logwood burnin' through the nights, yeah!
Then we would cook cornmeal porridge, say,
Of which I'll share with you, yeah!
My feet is my only carriage and so
I've got to push on through.
Oh, while I'm gone, everything's gonna be all right!
Everything's gonna be all right!
Everything's gonna be all right, yeah!
Everything's gonna be all right!
Everything's gonna be all right-a!
Everything's gonna be all right!
Everything's gonna be all right, yeah!
Everything's gonna be all right!
So no, woman, no cry, no, woman, no cry.
I seh, O little, O little darlin', don't shed no tears;
No, woman, no cry, eh.
No, woman, no, woman, no, woman, no cry,
no, woman, no cry.
One more time I got to say:
O little, little darlin', please don't shed no tears;
No, woman, no cry...

Bob Marley.